Todo lo que has de saber sobre la fiscalidad de las criptomonedas

No hay que echar la vista demasiado atrás para dar con una época en la que las criptomonedas se encontraban en una especie de limbo fiscal. Con el paso del tiempo, la situación ha pasado a ser completamente distinta, sobre todo a raíz de haberse producido una serie de novedades legislativas. Un claro ejemplo es el de la nueva obligación existente desde el 1 de enero del año al que acabamos de dar entrada.

Antes de esta fecha, para los españoles no era obligatorio declarar que contaban con criptomonedas si la plataforma operaba en el extranjero. Sin embargo, ahora sí hay que hacerlo. Independientemente de si la cantidad mínima -cifrada en 50.000 euros- se tiene en hot wallets o en cold wallets, es imprescindible cumplir con esta obligación.

Precisamente con el objetivo de evitar problemas, sanciones y otros contratiempos, es fundamental que conozcas la fiscalidad de las criptomonedas. En este sentido, una buena idea consiste en hacer una consulta a un despacho de abogados especializado en la materia, la cual incluso puedes realizar a través de Internet, accediendo para ello a un portal en línea como https://www.catala-reinon.es/.

También puedes optar por informarte en este mismo artículo. A continuación proporcionaremos varios datos interesantes que guardan relación con la fiscalidad de las criptomonedas y también resolveremos algunas cuestiones que suelen plantearse los usuarios.

Tributación obligatoria

Lo primero que has de saber es que sea cual sea la plataforma a través de la que operes, amén de las vías de ingresos que tengas, si obtienes unos ingresos que superan un total de mil euros estás obligado a declararlo a Hacienda.

Supón que tienes un pequeño sueldo de un trabajo a media jornada, el cual si lo sumas a las ventas de productos de segunda mano y a las operaciones que llevas a cabo con las criptomonedas, acaba dando pie a que generes ingresos por un valor superior a la cantidad que hemos mencionado en el anterior párrafo. En tal caso, deberías realizar la Declaración de la Renta.

En lo que respecta a la obligación, cualquier persona ha de declarar aquellas ganancias que haya obtenido, aunque no es necesario hacer lo propio con las pérdidas. Pero la fiscalidad de las criptomonedas no solo se basa en acciones que deben llevarse a cabo sí o sí.

Una pregunta que se suelen hacer las personas que invierten en criptomonedas es si han de declarar las pérdidas. La respuesta es negativa, aunque con un matiz: no es obligatorio, pero sí recomendable, porque más adelante tendrás la posibilidad de llevar a cabo una compensación cuando consigas ganancias.

La declaración cambia en función de cómo se obtienen las ganancias

En todos los casos se debe marcar una casilla en concreto de la Declaración de la Renta. Nos referimos a la 1626, una acción que deriva en que posteriormente tengas que introducir una información importantísima: tanto la fecha en la que compraste los activos -en este caso criptodivisas- como el valor total.

No es el único dato que adquiere una gran relevancia. A la lista hay que sumar los tipos de rendimientos que pueden obtenerse. Si no se distinguen de manera correcta, la Declaración de la Renta se consideraría incorrecta, con todo lo negativo que ello acarrearía. En algunos casos, los afectados han tenido que recurrir a un Despacho de abogados en Barcelona para no verse perjudicados por sanciones que pueden llegar a ser astronómicas.

Evitarlas está en tus manos: haz una consulta previa a un bufete que tenga amplios conocimientos sobre la fiscalidad de las criptomonedas o sigue leyendo, porque ahora desvelaremos cuáles son los tipos de rentas.

Rendimientos obtenidos por transmisión

¿Recuerdas cuando Bitcoin estuvo por las nubes y pasó a tener un valor máximo de 68.789 dólares? Quienes habían comprado dicha criptomoneda meses o años antes y decidieron venderla aprovechando el boom, obtuvieron unos rendimientos por transmisión.

Estos términos hacen referencia básicamente a las operaciones tanto de compra como de venta de cualquier tipo de criptodivisa, no solo Bitcoin: Ethereum, Cardano, Tether, etcétera.

Ganancias conseguidas sin transmisión

En este caso no nos referimos a operaciones de compra-venta, sino a los airdrops de criptodivisas, además de aquellas recompensas que obtienen los usuarios, por ejemplo al lograr que sus conocidos, amigos e incluso familiares se registren y operen en una plataforma con su enlace de referido.

Actividad económica

Retomando la compra-venta de la que hemos hablado al especificar cuáles son los rendimientos obtenidos por transmisión, hay que decir que algunos profesionales la llevan a cabo para otras personas, encargándose de tareas propias de un trader. En este caso, se considera actividad económica, pudiendo decir lo mismo de los mineros que generan ellos mismos sus criptomonedas.

Ganancias de capital

El stalking está bastante extendido en el ámbito de las criptodivisas y todo aquel beneficio que genere se considera una ganancia de capital. Distinguir todos estos rendimientos es crucial para no cometer errores en la Declaración de la Renta.

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